28 de abril de 2014

Bye Bye Barcelona

"Barcelona se ha convertido en un parque temático como Praga o Venecia, es un decorado para los turistas". "Los ciudadanos estamos hartos, quemados en nuestra propia ciudad". "La Rambla ahora es un sitio ridículo que da vergüenza ajena: bazares, gente vomitando en el suelo, despedidas de soltero..."

Del turismo masivo se habla cuando ya es algo tarde y varios derechos civiles han sido menoscabados. La autoridad es la última en enterarse y suelen hacer vista gorda a instereses privados mezquinos en la medida que las arcas municipales engordan. Barcelona, con 7.5 millones de visitantes (y 1.6 millones habitantes) es un caso paradigmático.

Evelyn Pfeiffer, excelente fotografa y periodista, con quien compartimos la mirada respecto a lo que no desearíamos en términos de turismo para nuestras ciudades, me ha hecho llegar el notable documental Bye Bye Barcelona, lanzado en marzo.
En El País, donde se le puede ver, se sostiene que el documental es "acerca de una ciudad y su relación con el turismo, acerca de la difícil convivencia entre Barcelona, barceloneses, el turismo y los turistas". Es un llamado a buscar un turismo armónico con los intereses locales. El realizador, Eduardo Chibás, es un afectado por las hordas de visitantes en su barrio de Sagrada Família. 

Con un 12% del PIB vinculado a turismo y 20 millones de euros diários de ingresos, habrá vuelta atrás para Barcelona? Las soluciones se encuentran en el mismo documental:

17 de febrero de 2014

Paco Rivano

http://www.loqueleimos.com/
Entrevistaban a Luis Rivano en su stand. Desde su silla, con buena voluntad, respondía preguntas tantas veces respondidas. Que porqué el libro le era importante, que qué joyitas tenía guardadas para esta feria, que cual pensaba era el valor del libro. Preparaba un respuesta con algo de flojera, cuando lo interrumpe sin el más leve asumo de un buenas tardes, una señora regordeta de mediana edad, que con total indiferencia y apuro, le pregunta que si tenía el libro "El Nacionalismo Continental" de Joaquin Edwards Bello. Rivano, experto de la obra de Edwards Bello, que exhibe en su local una importante cantidad de sus libros, le responde negativamente. Decepcionada ella, le pregunta si no sabe donde encontrarlo, a lo que él responde que pregunte en algunos de los stands especializados en literatura chilena hacia el interior de la feria, a lo que ella rebate que ya preguntó en todos lados y que no encontró nada. Rivano se encoge de hombros indiferente, como queriendo decir "Y que quiere que haga". Ella lo mira medio pícara y le pregunta que si por esas cosas no tendrá el libro en su colección personal. Y él, quizá arrepintiendose, "Si, óbvio que lo tengo, pero es mio". Ella sobre exitada le dice "Pues entonces no puede dejarme sin el libro, tiene que vendermelo". Y Rivano sonando medio niño, "No puedo, es mio". Molesta la señora, se da la media vuelta insinuando un desaire, y desaparece hacia el interior de la feria.

Pasan unos 5 minutos, vuelve, salvando a Rivano de una nueva respuesta desganada. Le preguntaba el entrevistador que qué pensaba de la frase de que "Huevón es el que presta un libro pero mas huevón es el que lo devuelve". Le dice la señora "Ya po, no me haga esto, no sabe todo lo que he buscado ese libro". Rivano ni siquiera responde, sellando su suerte. Le dice sin embargo que tiene tantos otros libros de Edwards Bello. Ella sin oirlo pregunta como queriendo hacerle amistad:
"¿Y usted sabe donde está enterrado?" 
"Si, en el Cementério General, cerquita de Allende, no?". 
"Yo conozco la casa donde creció pueh" dijo ella.
"La que vivió más tiempo será, en calle Santiago Domingo?" 
Y ella, "Y si me presta el libro y yo lo fotocópio?" 
Y él, espantado, "No, como se le ocurre".
"Si pueh, me lo pasa, voy acá al frente, le saco copia y se lo traigo altirito". 
"Que no no y no!". 
Sin darse por vencida le dice, "Entonces saqueme la fotocópia usted y yo le pago". Rivano ni se dió la molestia de responder. 
"Cual es su opinión de 'El Inútil' de Jorge Edwards?", siguió ella.
"Buen libro, fiel a la vida de Joaquin Edwards Bello". 
"Y usted sabe" dijo ella, "donde llegó el primer Edwards a Chile?" 
Y él, "A Valpar....".
"Porque no me lo presta? no me demoro nada en sacarle fotocopia". "Que no, que ni se le ocurriera". 
"Y usted, se leyó El Roto?", y el, pero claro, "me deprimió cuatro días".
"Ya préstemelo" 
Rivano, algo ya aburrido, "Que no!"
"Pero porqué no?" subiendo la voz aburrida.

"Porque los libros no se fotocópian!" finiquita Rivano el diálogo.

Este es un diálogo real, entre una admiradora y Luis Rivano, narrador del mundo marginal, escritor, dramaturgo autodidacta, ex carabinero, y librero de San Diego. Ocurrió en el patio central de la sede McIver de la Universidad Mayor, donde entre el 23 de enero y el 9 de febrero se celebra por los ultimos 22 años la Feria del Libro Usado. En esta oportunidad 40 stands, 20 mil libros, y un homenaje a Nicanor Parra.

21 de enero de 2014

Librería Merlin, Bogotá.

©Pablo Retamal
©Pablo Retamal
F5480033, a photo by P_R_ on Flickr.

4 de enero de 2014

Calidad de vida en barrios - Santiago y la Plaza Las Lilas

En el 2010 una torre de departamentos vino a reemplazar el edificio clásico del 1950 donde se emplazaba el cine Las Lilas y diversas tiendas de barrio en el sector poniente de la plaza del mismo nombre. El alcalde de la época, sostuvo que nada podría hacer, llegando a un acuerdo con la constructora responsable (Penta) de habilitar un café literario y un cine en los cimientos del nuevo edificio, lo cual nunca ocurrió.

Mas recientemente nada pudo hacer la hoy alcaldesa comunal ante la demolición de otras dos construcciones del año 1948, al lado opuesto de la misma plaza Las Lilas, a manos de PAZ Froimovich, constructora de poca reputación, con departamentos dirigidos a población joven en busca del sueño de 34 metros cuadrados.

El argumento "no se trata de detener el progreso de la ciudad", es frecuentemente repetido en la discusión por la destrucción de la memória física de la ciudad. En radio Cooperativa, Pablo Allard decano de arquitectura de la UDD, defiende con un curioso argumento la destrucción de los barrios a manos de constructoras, en su rol de colaborador del gobierno de Piñera. "Hay barrios en la ciudad que son tan atractivos, que tienen tal calidad de vida que hay mucha gente que quiere vivir ahí y eso genera demanda. Esos edificios de 9 pisos se llenan de gente...". 

Como si el negocio de las constructoras no fuera otro que construir para vender, lo cual nada tiene que ver con generar calidad de vida.

Aquí había un Cine: Las Lilas, www.35milimetros.org/

La calidad de vida de un barrio que mencionaba Allard arriba, plasmada en barrios sin identidad, atestados de gente, autos y edificios de dudosa calidad o aporte estético. 

Dura pelea se dió en el 2013 al Plan Regulador o PMRS100, que expande Santiago y legaliza la instalación de edificaciones en lugares inadecuados. Terminó en contraloría por el rol de su impulsor el ex intendente de Santiago y ex-presidente de la Cámara Chilena de la Construcción. En diciembre se aprobó igual y lamentado por muchos.

Curiosamente, la construcción de tantas torres de departamento autorizadas y defendidas a rajatabla por el alcalde Cristián Labbé, permitió instalar población joven que permitió a la comuna jubilar a dicho alcalde. Un triunfo de la ironía.

1 de junio de 2013

Ana.

Una madrugada cualquiera, volvió a su casa medio borracha luego de una salida con sus amigos. Que no supo si fue la sangría, la buena conversa, la brisa que soplaba del río o qué, la cosa es que llegó inspirada creyendo en la belleza de la vida, convencida de que el tiempo había que gastarlo adecuadamente y que bastaba ya de andar llorando el desempleo y la debacle económica española.

Así que apenas cerró la puerta a sus espaldas, se dirigió medio apurada y tambaleante al ordenador. En ese buscador que todos ocupan, escribió algo así como "países con alto crecimiento per capita", figurando China e India como primeras opciones. En un par de segundos se preguntó qué haría ella en India y menos en China, así que afinó la búsqueda y agregó "en latinoamérica", ante lo cual surgió Brasil, la niña bonita del barrio. En otro par de segundos se imaginó en Brasil bailando samba rodeada de mulatos, pero se le hizo demasiado grande, Rio y Sao Paulo tan peligrosos, así que siguió con la búsqueda de bellezas latinoamericanas donde Chile figuraba en un decente segundo lugar. "Y yo qué sé de Chile" se preguntó, ante lo cual se le vino la historia del Winnipeg de Neruda que de niña había oído con admiración; también las protestas de los estudiantes que por esos años figuraban notablemente en cada periódico de Europa. De Chile siguió buscando para dar con Valparaíso, que le hizo todo sentido, pero se dijo que quizá era mejor empezar por la capital del país, dando irremediablemente con Santiago. 

Al revisar a la rápida todos los índices macroeconómicos (que desde acá como que no calzan), se dijo a si misma que no había más que pensar y ahí mismo hizo la reserva de pasajes. Me voy a Chile, se dijo entusiasmada. Todo en no más de 10 minutos de inspirada navegación ciber espacial, y a dormir se fue.
Montevideo, gogobot.com

Al despertarse, el recuerdo de la precipitación borracha le vino como un latigazo en la cara y se recriminó su visceralidad, que tenía que aprender a pensar las cosas y no ser tan bruta para decidir y dejarse llevar como las mariposas por el viento. 

Sin embargo el autoreproche no le tomó más de lo que se tomó en hacer la reserva, y que luego de pensarla sentada en la cama, se dejó respirar hondo en el medio de tremenda jaqueca, y como que todo le fue haciendo sentido. "Joder" se dijo, "que me voy a Chile".

Y a Chile se vino. Y por acá sigue. 

Adora varios aspectos de Santiago, aunque lleva un año y medio tratando de calzar la postal turística de internet con la del clasismo, el smog y la veneración del santiaguino por la vida de mall y por el estilo de vida agringado.

Repentinamente empezó a extrañar la ausencia de un río de verdad, la brisa húmeda. Cada vez que iba de visita a Sevilla a ver a su madre, esta le decía que no fuera loca, que saliera más abrigada, que dejara de ventilarse en las orillas del rio, menos en pleno invierno. Melancólica y romántica como andaba, no había quien la corriera de las orillas del Guadalquivir. Fue así como empezó a sentirse medio prisionera en la capital con mayor calidad de vida de Latinoamérica.


Como conversa hasta con las piedras, poco le ha costado relacionarse y conocer gente que a uno le tomaría la vida. En una de esas estaba en su bar de costumbre de Santiago, tomándose una de esas sangrías alteradoras de razón que la trajo hasta acá, cuando conoció a un tipo que le habló de la maravilla que le había parecido Uruguay en una vacación reciente y la vida apacible de Montevideo. La tentó a visitar la ciudad, que le iba gustar, que se aventurara. Y ella como que medio ofendida, "que desde cuando me cuesta aventurarme a mi, y que claro que voy". Así que saliendo de allí, hizo algunas averiguaciones, echó mano a un par de ahorros ínfimos, dejó ese trabajo que le pagó a medias ("y que importa si así somos los artistas" se dijo para darse coraje), y partió por 3 o 4 días, gracias a esas promociones de agencia, compradas con apuro.

Y fue en ese Montevideo a las orillas del Rio de la Plata que todo le hizo sentido. Tanto sentido que volvió decidida a Santiago, a empacar lo que faltaba y a repartir besos y promesas de amistad eterna. 

Hoy nos despedimos. Ana tomará un bus este fin de semana "de vuelta" a Montevideo. 

Precipitadamente loca como es, me dijo que ser cesante significa lo mismo en Santiago que en Montevideo, así que se va no más. Es más, que si en una de esas, el bus se demora en Mendoza (que merece una visita larga), se queda unos cuantos días.

Sin embargo es Montevideo lo que quiere. Quiere construir una huella suya en la ciudad, ser parte de ella. Quiere contar con su boliche favorito, donde le sirvan lo que le gusta sin que tenga que pedirlo.

Desea que la saluden por su nombre.

Pero sobretodo desea poder mirar el agua del río desde la ciudad.

11 de mayo de 2013

Toconce 1

Nuestro anfitrión se demora en aparecer. Temo que haya olvidado nuestro compromiso, dejando en vano las casi 2 horas de manejo desde San Pedro.

Aparece a los 20 minutos disculpándose reiteradamente. Dice que estaban capacitándose en el funcionamiento del primer generador eléctrico solar con el cual Toconce tendrá 3 horas de luz al día.

Al guiarnos por el pueblo, con el pecho inflado de orgullo, cuenta que lleva 8 años recorriendo sin éxito cuanta oficina pública existe, buscando soluciones a los problemas locales. Justifica los portazos de la negligencia pública, a que no quedan más que 30 familias, 5 niños en la escuela, y a que la agricultura de sus célebres terrazas no es más que de subsistencia.


Vamos a conversar a la sede social, donde se discute el pasado, presente y futuro de Toconce. Los turistas son escasos, aún cuando en el baño se advierte en un pequeño letrero, escrito en perfecto frances, que no se deben botar los papeles en el escusado. 

Los Géiseres del Tatio son administrados desde hace poco por la Comunidad de Toconce, junto a la de Caspana. Con ese dinero ha sido posible atender a las necesidades locales, entre otras la flamante cancha de fútbol a la entrada del pueblo. Aún así resulta imposible disponer de la brea suficiente para el techo de las casas, porque es cara y se cosecha en el altiplano, en lugares de difícil acceso. De ahí la presencia de tanto zinc en el pueblo, regalado por el mismo gobierno. Lo mismo ocurre con la piedra con la que tradicionalmente se construía, que por lo caras y difíciles de transportar fueron reemplazadas por bloques de cemento que en nada aportan a la estética urbana tradicional. 

Son gente luchadora y terca. Necesitaban un camino que uniera al pueblo con el Tatio. Esfuerzo titánico si consideramos que el desierto es roca pura. Esperar al gobierno era hacerse viejo esperando, así que lo hicieron ellos mismos, no restando más que 7 kilómetros para terminarlo. Su recorrido es tan difícil como espectacular.

Recorrimos las casas y el borde superior del pueblo, siguiendo canales de abundante agua. Se avista el fondo de la impresionante quebrada y una infinidad de terrazas. Lo hacemos al atardecer, cuando el ocaso cubre al pueblo de un tono naranja que parece prenderle fuego a las casas típicas y a la mismísima iglesia. 


Abandonamos Toconce en plena noche por su acceso principal, hoy en excelente estado. El camino es tan poco transitado y el cielo tan dramáticamente estrellado que da lo mismo detenerse en el medio de la carretera a admirarlo. 

Eso hicimos, mientras hablamos de algun día volver a Toconce.

15 de abril de 2013

Antofagasta 1

La abundancia que hoy vive Antofagasta bastaría para resolver anticipadamente la precariedad que viven muchos hoy y la que sufrirán aquellos que atestiguarán el término de sus reservas minerales.

En esa Antofagasta, cuyo ingreso per cápita es similar al de Reino Unido, no habría lugar para que en uno de sus barrios una mujer sea devorada por un perro callejero. En esa calle de ese barrio, en el que por alguna incomprensible razón ni la ley ni la abundancia alcanzaron a llegar.
En vez de eso, el liderazgo público podría persuadir al privado a asumir el compromiso de transformar al ciudadano de a pie en el centro de su labor, hoy y siempre. 

Es por eso que le tengo fe a la iniciativa CREO Antofagasta, pues recupera la capacidad de soñar del ciudadano común, de volver a creer en aquellos que fueron elegidos democráticamente para velar por el bien común.

Más sobre CREO ANTOFAGASTA, acá.

18 de febrero de 2013

El Neón es Miseria


Neon is Misery by P_R_
©Pablo Retamal
En la esquina de Providencia y Nueva de Lyon. Obra de Gonzalo Díaz. Más información sobre su objetivo acá.

17 de febrero de 2013

Zanelli

Le han preguntado en reiteradas oportunidades que quien más la acompaña en su aventura. Ella responde que nadie más, que ella solita. Y solita le pone el hombro a los maestros, a los del Minsal, los de la Muni, el SII, a los proveedores. Se reiría si supiera que esta semana Chile salió primero en un ranking que mide la facilidad para emprender en cada país. El ranking destaca que por estos lados una empresa se puede abrir en un día.

Entonces paseando por Nuñoa encontró el lugar perfecto, un local cercano a una esquina comercial, en un barrio altamente residencial, de esos que dan la pelea a la falsa creencia de que tenemos que vivir hacinados en sueños de 40 metros cuadrados de Paz Froimovic, o endeudados en casas de medio millón de dólares.

Y así, audaz y decidida como es, negoció un buen precio, creó un novedoso concepto, compró lo que había que comprar, navegó por la burrocrácia nacional y a principios de marzo se lanza con todo.
Google Earth
El café Zanelli no está para pequeñeces y se lanza para dar que hablar. Ella anda con todo el entusiasmo, pero un poco muerta de susto. Claro, si ahí hay plata y harto sacrificio de por medio. 

Pero hay algo esencial que a veces se olvida en la búsqueda de las ideas sofisticadas y ultra innovadoras, y es el convencimiento de que el cliente es la razón de ser de tu negocio, que debe haber oficio y autenticidad.

Ella lo tiene bastante claro.

15 de enero de 2013

35mm

©Pablo Retamal

12 de enero de 2013

Selarón

El trabajo sobre la escalera fue de apoco convirtiéndose en su obsesión. Empezó a forrarla de azulejos con los colores de la bandera brasilera en medio de las miradas escépticas de los vecinos del barrio de la Lapa en Rio de Janeiro, año 1990. Lo hizo al poco tiempo de llegar a vivir a Rio y por más de 20 años nunca se detuvo. Lo hacía en paralelo al trabajo que lo hizo famoso por esa época, el cual fue el pintar cuadros de mujeres negras embarazadas. Aunque llegó a pintar varios miles de esos cuadros, lo que lo inmortalizó fue la escalera que llevaba su nombre, pues fue la obra a la que más tiempo le dedicó. La escalera Selarón o 'Escadaría Selarón' en portugués, une los barrios de Lapa y la Ladeira de Santa Teresa. Es una escalinata de 215 escalones y 125 metros de extensión, que Jorge Selarón cubrió completamente con azulejos multicolores y de los más diversos motivos, provenientes de distintas partes del mundo y que los mismos visitantes le hacían llegar por correspondencia.

A pesar de la fama, y las miles de visitas, vivía humildemente en una habitación por la cual pagaba un arriendo, ubicada al inicio de la misma escalinata, desde donde apreciaba la obra en su total dimensión. Todas las mañanas recorría el barrio en una bicicleta roja luego de barrer la escalinata. Muy querido en su barrio, por donde pasaba vitoreaban su nombre.

Selarón, de lengua afilada, irreverente y desbocado, se le puede ver en entrevistas sosteniendo que sus 'escadarías' son la más grande obra artística hecha por un solo hombre en el mundo, y que la National Geographic de Washington DC lo atestiguaba. Decía que nadie puede menospreciar a Michelangelo y a su obra, excepto él, pues es muy superior ya que mientras Michelangelo trabajaba por encargo para el Papa y la Iglesia Católica, él pinta por voluntad propia. Comparaba la suya con grandes obras de la ciudad, y decía "mientras el Cristo Redentor cierra a las 5 de la tarde y el ingreso cuesta 30 dólares, la escadaría Selarón esta abierta las 24 horas y su ingreso es gratuito", y agregaba: "El Cristo es feo como la gran puta, es hecho de piedra jabón portuguesa que no sirve para nada, y no tiene ángulo para tomarle fotos...". Decía, en su portugués con fuerte acento que "si hubiese sido gringo, nacido en Nueva York y hablado inglés, sería más famoso que el Papa, que Dios, que todos esses filhos da puta...".


montevideo.com.uy
A pesar de declarar a Rio de Janeiro su casa y la ciudad más linda del mundo, y dedicar la escadaría "a la ciudad y su gente", Selarón era chilenisimo, nacido el año 1957 en Limache, viviendo hasta los 20 años en la ciudad de Valparaíso, desde donde partió a Europa para nunca más volver, recorriendo 57 países hasta que decidió quedarse en Rio por opción. 

No es de extrañar que por sus formas poco sofisticadas para el medio local, Selarón haya sido subestimado y sumido en el más absoluto anonimato en su Chile natal, donde se premian artistas inócuos que ajustan su creación al calendario de los concursos públicos de fomento al arte.

No habría cabida en Chile para un maluco beleza descocado como Selarón en el mecenazgo de las galerías de arte y apellidos vinosos local. Me atrevo sin embargo a apostar a que se deben estar planeando un sin fin de sentidos homenajes cuando ya es demasiado tarde, y que todos se enteren que gran chileno fue Selarón, de lo bien que nos representó, siendo incluso inmortalizado en videoclips de U2 y Snoopy Dog.

Selarón yacía muerto sobre su obra cuando fue encontrado por sus vecinos el pasado jueves 10 de enero. Las razones parecen ser tanto suicidio como la venganza de uno de sus colaboradores.

En su portugués desordenado, Selarón sostuvo no hace mucho que la Escadaría Selarón era un trabajo en constante evolución, que solo terminaría con su muerte.

5 de diciembre de 2012

Aysen 4 - Desde La Bolsa a La Junta

Se dice que trabajaba en la bolsa de comercio de la capital o en alguna de esas empresas donde la gente nunca se siente plena. Y que se sacaba cresta y media trabajando, pero que no había caso, la satisfacción no se asomaba por ningún lado. No sabía bien como había llegado a trabajar en finanzas, habiendo estudiado antropología.

Un buen día de verano, hace ya una buena cantidad de años, hastiado de los tropezones y codazos del mundillo financiero, resolvió irse de mochileo al sur a ver si el aire cálido del verano sureño le daba señales de que diablos hacer con su vida. Y partió derechito a la carretera austral, y no se sabe bien como, llegó a Medio Palena más conocido como La Junta, desde donde dicen proviene el más jugoso lomo vetado nacional.
©Pablo Retamal
Y quizá fue el aire, los colores, lo verde, lo bello, lo prístino, los olores, todo lo anterior o quizá que, la cosa es que estuvo varios días dándose vueltas por allá, con cierto apuro, sus ojos deseando no perderse ni un solo detalle. En su sangre le hervía la adrenalina y en la cabeza le daban vuelta tantas ideas que no podía ni dormir. Fueron esas noches de insomnio, en esa pequeña carpa que le hacía de vivienda, que trazó con lujo de detalles sus siguientes pasos. Y se volvió feliz a Santiago.

Dicen que de vuelta a la metrópoli, lo primero que hizo fue aparecerse puntualmente por la oficina, y que no le tomó más de un par de pestañeadas para comunicarle a su jefe que ya no contara con él. Y -porque? le contradijo el jefe, y él que - porque no nomas y chaito nos vemos, por ser un poco cortés.

Y que salió feliz, y que lo primero que hizo fue comprarse una kombi de la post-guerra o algo así. Que la llenó de latas de atun, un colchón, combustible, algo de ropa, los libros y los cuadernos para hacer planes y que -chao mamita, chao papito, partió rajado en la kombi delirante de felicidad hacia el sur, ese sur al que algún día llegaría a llamar su sur, su casa, su tierra.

Y allá las revolvió de lo lindo. Sin mayor idea de como hacerlo se construyó una casa. Y con lo que aprendió amplió la misma. Y con lo que siguió aprendiendo le construyó casas a un montón de otra gente. Entre medio se enamoró. Fue de una colombiana, que le puso como ultimátum que le acompañaría solo 10 años en ese festival del abandono que es la Patagonia chilena. Hoy no tienen intención alguna de irse, tienen un hotel "bellísimo" como lo pronuncia la colombiana, que entrega lo que promete en su nombre, Espacio y Tiempo.

Algo muy especial tiene que haber en esa tierra para que un antropólogo, soldado fugaz del gélido mundo financiero, termine siendo un empresario del relajo y construyendo casas junto a una colombiana en Medio Palena.

Eso ocurre en La Junta, 
1280 habitantes, comuna de Cisnes, Región de Aysén.

4 de diciembre de 2012

El puerto desde la ventana

©Pablo Retamal

15 de noviembre de 2012

Aysén 3 - Un suizo loco en la punta del cerro

No se le hace justicia comparar a Aysén con cualquier otra parte del planeta. Aysén solo se compara a si misma. Es singular y hermosa desde y hacia donde se le mire. No cuesta nada entender porqué tanta gente que la visita decide simplemente quedarse. Como si algo les hiciera click muy adentro, y deciden abandonarlo todo y asentarse sin más provocación que la combinación de lo puro y lo bello, que puede llegar a transformarlo a uno.

Como el suizo "loco" aquel que conocimos, que decidió instalarse en la afueras de Bahía Murta frente al lago General Carrera cuando no había un solo camino para llegar allí. Se buscó una mujer que fuera tan loca como él y le aceptara irse a vivir literalmente a la punta del cerro rodeada de la nada misma. 
©Pablo Retamal

©Pablo Retamal

Vivieron un largo tiempo en carpa mientras construían a punta de martillo su adorable cabaña de 3x3 metros con un pequeño fogón a leña y un baño exterior a unos 10 metros. Allí se la pasaron felices e incontables crudos inviernos, junto a un recién nacido y su pequeño perro. Construyeron el granero, el establo para un par de cabritos, y el invernadero. El agua les llega por gravedad desde una vertiente algo más arriba, tan pura como sus tomates, su queso, los huevos y casi todo lo que consumen.

Ya han pasado 15 años. Hoy viven en una cabaña mucho mayor que el propio suizo nuevamente construyó con sus mismas manos. Es de troncos artesanales y algo irregulares que acentúan lo rústico. Entre cada tronco largas tiras de piel de oveja le proveen una excelente aislación. La cabaña se encuentra a unos 50 metros de la anterior, sobre una pequeña lomita. La protegen de los vientos invernales una hilera de frondosos cipreses. Tiene una vista cinematográfica hacia el lago y su extremo opuesto.

El suizo Bernard sabia muy bien que lo que deseaba era paz. Por eso hizo su cabaña a exactos 20 minutos de empinada caminata desde donde los automóviles logran llegar. Todo insumo pesado que sea imprescindible lo trae una junta de bueyes. 

Su hijo camina por casi media hora al colegio en solitario, varios días a la semana cortando camino por entre los bosques de cipreses. Se me hace una especie de Tom Sawyer de la patagonia chilena.

8 de noviembre de 2012

Gente recta

©Pablo Retamal

7 de noviembre de 2012

Andacollo 4 - Un elefante de piedra andacollita

No es de extrañar que en Andacollo tantos practiquen la orfebrería. Es un pueblo minero.

Sin embargo, el tiempo y la modernidad no le han bien a la preservación de su cultura orfebre. Sus piezas han perdido carácter llenándose de motivos que poco tienen que ver con su identidad. Entre otras figuras ajenas a lo local destacan el Moai, el gavilán, el elefante africano, entre otros con reminiscencias foráneas modernas.

Fue así como se nos ocurrió, en el marco de un proyecto que por esos días realizábamos allí, llevar a Andacollo, un diseñador experto en el tema. Nacido en Venezuela, donde vivió sus primeros años, Vincenzo fue criado en Milano, Italia, y en su oficio ha construido una vasta trayectoria por su trabajo en Egipto, China, India y Brasil, países donde pasa largas temporadas del año trabajando en pequeñas localidades. 

Resolveríamos el problema de identidad de Andacollo, con alguien que por su vida de trotamundos ya se debe cuestionar sus orígenes e identidad, pero que sin embargo ha ayudado a muchos a rescatar la propia.

El trabajo consistió en una detallada revisión del patrimonio local para crear un amplio conjunto de iconos que trabajados cuidadosamente dieron como resultado un Manual Iconográfico, objeto de inspiración que con el cuál se trabajó junto a 16 orfebres locales, quienes, guiados por Vincenzo, crearon una serie de joyas con una fuerte identidad local, con motivos extraídos de la Basílica, del baile Turbantes, cactuses, el minero y sus costumbres, entre otros motivos.

Esta actividad representa un punto de inflexión importante para la orfebrería local, una contribución al rescate de un patrimonio que por distintas razones se invisibiliza en nuestros pueblos, que a ratos pareciera no existir, pero que está muy presente, solo requiere de un pequeño empujón, y de gente tan valiosa como los artesanos de Andacollo.

Un muestra del trabajo desarrollado:



3 de noviembre de 2012

Santa Ana, Chiquitos, Bolivia

Santa Ana 3 by P_R_
©Pablo Retamal

1 de noviembre de 2012

Aysén 2 - El que se apura pierde el tiempo

"El que se apura pierde e tiempo", nos advierte Luis, nuestro guía en un recorrido por Aysén con los tiempos algo estrechos. Fue técnico agrícola y había recorrido la región de cabo a rabo, inclusive pastoreando ganado sobre varios metros de nieve. Eso hasta que lo fichó un operador gringo especialista en expediciones complejas, con el cual aprendió la base de lo que es hoy su empresa, de la cual es chofer, guía, fixer y gerente. 
Annais Ferreira: www.flickr.com/photos/annais/
A las 3 horas, rendido ante el ruido monótono del motor, la media luz del atardecer y la sinuosidad del camino, me quedo dormido. Al despertar casi llegando a nuestro destino, veo que Luis sigue recio al volante, sin el más mínimo asomo de agotamiento. Se me ocurre que soy un pésimo copiloto. 

El recorrido partió en Balmaceda cerca del medio día y siguió hasta Cerro Castillo donde nos esperaba un restaurante cerrado para nuestros decepcionados estómagos, que amablemente abrió ante las ágiles gestiones de Luis, y que nos brindó una cena de proporciones descomunales. De ahí seguimos a Puerto Río Tranquilo. De ahí al día siguiente a Bahia Murta y luego un enorme tramo en subida hacia Puyuhuapi, para cerrar en La Junta, hacia los confines orientales de la región de Aysén, uno de los lugares más espectaculares que podría uno visitar en esta tierra.

12 de octubre de 2012